La necesidad multienfoque en la didáctica para el patrimonio monumental


Como profesionales, se debe entender el concepto "monumental" como una consecución de épocas y sobretodo entender los cambios en su significado y uso. Dado que el propio concepto de monumento tiene un valor cambiante y es en nuestra época cuando se pone incluso en duda, integrándolo más en el concepto del patrimonio cultural, debemos ser objetivos para estudiarlo y preservarlo atendiendo a esta variedad de aspectos.

Desde su construcción, los grandes monumentos, sobretodo aquellos arquitectónicos, se crean justamente para transmitir una identidad, un poder o recuerdo (Bernard, 2009). Esto puede funcionar de forma consciente o incluso inconsciente, por que es luego el tiempo el que le da el valor de identidad al verse un reflejo de la sociedad en construcciones donde su creación solo cumplían un valor decorativo o experimental, pero que luego destacamos como característico de un periodo concreto. Con el tiempo los cambios sociales o políticos harán que este monumento pase al servicio político o social y es aquí cuando sufrirá cambios y no siempre a favor de todos los miembros de la misma sociedad. Por ello destaco la necesidad de, al concebir un monumento que seamos conscientes del origen de su creación, pero también de su “activaciones” posteriores que han hecho que se mantenga su valor, o que han permitido que algo no realizado con intención de “monumentalizar” acabe siéndolo.

Aunque los valores están directamente asociados a nuestro patrimonio cultural, hay que saber ver más allá. No es el elemento lo realmente importante si no los valores que damos socialmente y políticamente. Por ello, cuando se plantea la difusión y conservación o no de un monumento, lo que hay detrás es el tema de si conservar o no los valores de este o la decisión de cambiarle el concepto para justamente ser conscientes del uso político en la monumentalidad -aunque pueda llevar a debate social si se trata de un “patrimonio incomodo” como el caso no tan lejano de las figuras decapitadas de Franco (Sust; Cols, 2016)-. Creo que no se debe enfocar solo el monumento en su vertiente física, si no también en la ideológica, por que justamente son estos valores lo que pueden hacer ventajoso o peligroso un patrimonio concreto y al final, siendo conscientes de que el concepto monumental es cultural -aunque tenga un impacto real en nuestras vidas- es su parte cultural la que tiene la verdadera importancia.

A la hora de plantear un proyecto de visibilización de este patrimonio, también hay que ver más allá de los valores directos y también analizar el uso funcional de ciertos espacios monumentales, durante su creación y evolución. Los rituales detrás de un espacio monumental se estudian mucho desde una vertiente lógica y funcional dentro de la antropología (Bernard, 2009) pero a veces se debe ver más allá de la función y ver cuales son las ideas que se buscan transmitir o incluso consolidar. Por ello no me sorprende la noticia del año pasado sobre la decisión del gobierno austríaco de destruir la vivienda donde nació Hitler (Doncel, 2016). Aunque se pudiera reutilizar como un espacio de reflexión sobre un momento devastador de nuestro pasado europeo -utilizándolo como función pedagógica-, el peligro de que crezca como un espacio de peregrinaje por parte de seguidores del nacionalsocialismo hacen que en un futuro se pueda retomar un significado en esta vivienda que reviva las identidades del Tercer Reich. Existen por tanto dos dos vertientes de resiginificación; o se usa el patrimonio como ejemplo o se usa como justificación y a veces el riesgo de los segundo no beneficia a lo primero. Por tanto, desde la museología, si buscamos concebir una didáctica detrás de estos espacios patrimoniales debemos ser conscientes de la historia del monumento, los aspectos que han permitido su continuidad, la evolución de los valores así como la evolución y peligro de sus funciones. No podemos evitar que un monumento tenga un impacto subjetivo sobre nuestra vida sociopolítica, pero tenemos la responsabilidad de que el conocimiento objetivo del monumento se transmita también a la sociedad. Para ello es necesario plantear proyectos de difusión que abarquen más allá de la historia o de el significado de nuestro presente, si no difundir la evolución en sus usos físicos, sociales, culturales y políticos en todas sus variantes a fin de dar a conocer realmente ese patrimonio y evitar malos usos de su simbología.




Fuentes:


BERNARD, A. (2009): Monumental Architecture, Identity and Memory. Publicado en: Proceedings of the Symposium: Bronze Age Architectural Traditions in the East Mediterranean: Diffusion and Diversity. Pp. 47-59. Munich.


DONCEL, Luis (2016): El último capitulo para la casa natal de Hitler. El País versión digital. Recuperado el 19/10/2016 desde:

http://internacional.elpais.com/internacional/2016/10/17/actualidad/1476719404_746828.html


SUST, Toni; COLS, Carles (2016): El Franco decapitado en el Born dispara la tensión en la calle. El Periódico versión digital. Recuperado el 19/10/2016 desde:

http://www.elperiodico.com/es/noticias/barcelona/franco-decapitado-del-born-recibe-los-tres-primeros-huevazos-5548223

#monumentos #patrimoniocultural #didáctica #museología #ensayo #patrimonioincomodo #identidad

Entradas destacadas
Categorías
Etiquetas
No hay tags aún.

2018 creado por I. Marzolla
 

Descarga de imagenes no disponible